Cada rincón guarda dos siglos de historia.
Del salón principal al jardín de olivos: entra a cada espacio y descúbrelo en imágenes.
El corazón social de la casa: donde se sirve el primer café y la tarde se hace larga.
Un rincón de carácter, vestido de rojo profundo y antigüedades.
La mesa larga donde se sirven los desayunos y las cenas a la luz de las velas.
Un espacio íntimo para compartir entre muros centenarios.
Madera, herrería y luz natural: el ascenso a las habitaciones de la casona.
Corredores que guardan la pátina del tiempo y conducen de una época a otra.
Arcos encalados, olivos y luces: el alma a cielo abierto de la casona.
El lugar para la última copa, con la ciudad y La Malinche en el horizonte.
Olivos y verde, de día y de noche; el respiro natural de la casa.
Asistente de Casa Huamantla
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